miércoles, 10 de diciembre de 2008

Bauhausstrasse Party

Están las fiestas erasmus, están las fiestas universitarias y también están las fiestas donde se junta todo dios.

El pasado viernes por la noche se montó una de las últimas. Yo aún sigo sin saber el motivo de que se montara una tan gorda, pero creo que entre los universitarios eso es lo de menos. Si hay fiesta hay fiesta y sansacabó.

Uno sale de su casa pensando ir a tomar algo... quizá encontrarse con algunos amigos, y entonces un rumor de fiesta llega a tus oídos y no te queda otra opción que ir a ver lo que allí se cuece. Llegas al lugar, ves un montón de gente con ganas de pasarlo bien, birras a 1 euro, buena música y ya no hay marcha atrás. En el caso del pasado viernes, Ehringsdorfer Urbräu (una hell regular), música remember (90's) y quedarse hasta las 4 o las 5.

El lugar era extraño, parecía un garaje de dos plazas y un patio trasero. En el patio habia setos, algún árbol, una hogera en un bidón y una espécie de portal de belén donde vendían un vaso de glühwine a 50 céntimos. Bastante surrealista todo. No sé como no vino la policia alarmada por las quejas de los vecinos.

Fuera hacia frío y dentro se estaba muy apretado, pero era preferible lo segundo y allí estuvimos la mayor parte de la noche. El banco que nos servía de podium acabó partiéndose y la gente seguía bailando y botando encima de él, estuvimos hablando con gente embriagada y en definitiva nos echamos unas risas. Fue una buena fiesta.

Caaatzooo! Due sigaretta!! jajja!

Ese Xavi!!
Vinícius cayéndose.

Pareja podium.

Contentos estarán los dueños de esas pinzas de tender la ropa. Jajaja!

Haddaway parece perseguirnos con su"What is love?"

Versión rara y remezclada de "It's my live" de Talk Talk + gritos de jubilo de la gente. XD

martes, 9 de diciembre de 2008

Jena

El pasado viernes día 5 hicimos una excursión a Jena, una ciudad vecina que está a escasos 15 min. en tren.

Jena tiene aproximadamente 100.000 habitantes, por lo tanto, es algo más grande que Weimar. Luce, además, un aspecto de ciudad moderna, con más centros comerciales, tiendas variopintas y no tanto edificio histórico y clásico. Pero las poquitas cosas que se van encontrando en un paseo por el centro, algún trozo de la antigua muralla, alguna de sus torres, las iglesias y la plaza del mercado, son también dignas de ver.

Jena y Weimar están intrínsecamente relacionadas, fueron las dos ciudades más importantes de la Ilustración alemana. Que culmina alrededor de 1800, cuando la corte, la Duquesa Ana Amalia y su hijo, el duque Carlo Augusto, residen en Weimar y Jena albergaba la universidad más importante de toda Alemania en aquel entonces.

Escudo de la ciudad->

Los duques llevaron un régimen absolutista ilustrado y muy liberal, que propició el desarrollo de toda una constelación de personajes famosos e ilustres, como Goethe.

La universidad de Jena fue una de las primeras en Alemania. En 1548, la orden de monjes Ernestinos, por diversos conflictos bélicos, deciden trasladarse desde su antiguo emplazamiento de Wittenberg a Jena. Diez años después, en 1558, Fernando I de Habsburgo le concedió el estatus de Universidad a la, hasta entonces, llamada Hohe Schule (Colegium Janense).

Dibujo de Jena en 1720.

Goethe, gracias a su influencia en la corte, y apasionado también por todas las materias científicas que allí se impartían, consiguió, junto a otros ilustres personajes, convertirla en la universidad más prestigiosa del momento. Fue, por ejemplo, en 1784, cunado Goethe y el profesor de medicina Justus Christian descubrieron, en el Instituto de la Anatomía de Jena, el hueso “incisivum” en el hombre. Dicho descubrimiento representó uno de los primeros ejemplos de investigación científica racional. Además, antes del descubrimiento la carencia de este hueso había sido un argumento en contra del parentesco entre hombre y animal. Entre algunos de los ilustres de esta época se empezó a gestar la idea de que todas las especies compartían el mismo origen, teoría que Darwin presentaría 100 años más tarde, ya con pruebas más sólidas.

Lo más destacable de Jena, a día de hoy, es su Universiadad y la industria óptica y farmacéutica.

La Friedrich-Schiller-Universität Jena (FSU; Alma Mater Jenensis) es la universidad más grande e importante de Turingia. Diez facultades, 120 carreras y unos 21.000 estudiantes en 2006. La facultad de medicina, sin duda la más prestigiosa, gestiona el Klinikum der Friedrich- Schiller-Universität, un gran sistema de hospitales especializados (22 clínicas y 27 institutos). A esto hay que sumarle una universidad de ciencias aplicadas, la Fachhochschule Jena (FH Jena). 22 carreras universitarias (técnicas y sociales) y más de 5000 estudiantes.

La industria óptica nace en Jena de las manos de Carl Zeiss (1816-1888). Este hombre que había sido hasta la fecha mecánico, pero también constructor de lentes, estableció un pequeño taller en la ciudad con el fin de mejorar sus habilidades como mecánico óptico. Fue así, y gracias a la influencia de la universidad que poco a poco se hicieron famosos sus microscopios. El taller se convirtió en fábrica y al poco, también con el apoyo y las investigaciones de profesores de matemáticas y físicos de la universidad, como Ernst Abbe, Carl Zeiss se convierte en el mejor productor de microscopios, telescopios, proyectores de planetarios y objetivos fotográficos del mundo. En la actualidad la fábrica Carl Zeiss sigue funcionando y es una de las más reconocidas marcas de tecnología óptica y láser. Se le suma la empresa Schott Jenaer, que produce cristales especiales.

La industria farmacéutica, mucho menos relevante históricamente, nació con la ocupación soviética en el 45 y ha seguido hasta ahora, cobrando relevancia poco a poco y una vez más gracias a la influencia de la universidad.

Os seré sincero, el otro día cuando fuimos allí, a eso de las 12, porque con este frío no es cuestión de madrugar, no sabía ni la mitad de todo lo que os he contado ahora. Muchas veces me pasa eso, voy a una ciudad, luego me intereso por su historia y pienso que ojala lo hubiera aprendido antes de ir, o estando allí, no cuando ya me he ido. Pero por otro lado es como leerse un libro y dejar para el final el prólogo. No vas con ideas predispuestas.

Según mi amigo Raül, si piensas eso lo mejor es que te leas el libro, luego el prologo y luego te vuelvas a leer el libro. Lo que equivaldría a ir a la ciudad, luego aprender su contexto y su historia y luego volver a visitarla. Un poco trabajoso y, en algunos casos, difícil de llevar a cabo, pero al fin y al cabo una posible y muy válida solución. En todo caso dependerá de lo que te apetezca profundizar en dicho libro o en dicha ciudad.

Pero bueno, volviendo al tema, la visita estuvo muy bien. Se vinieron con nosotros Silvia y Daniele. Desde la estación, un poco alejada del centro, logramos orientarnos para llegar a él. En parte gracias a el JenTower. Una torre cilíndrica y de color plateado, de 159 metros de altura que se debe ver prácticamente desde todos los sitios de Jena. Este edificio se construyo en la época de la RDA y e iba a ser para la fabrica Carl Zeiss, pero finalmente como torre de la universidad. El pueblo la llama también “Uniturm” o “Keksrolle” (rollo de galletas).

Caminando hacia allí nos topamos con un gran proyector de planetario. Ahora en el interior de un centro comercial, pintado, puesto sobre un pedestal y con un anillo de dibujos y textos explicativos, este proyector estuvo situado en la cúpula de un observatorio en el techo de la fábrica de Carl Zeiss en 1923, formando parte de lo que se convirtió en el primer espectáculo planetario del mundo. Funcionó cinco años, hasta que en 1926 se fundó el Carl-Zeiss-Planetarium-Jena, el planetario más viejo del mundo.

Zeiss Planetarium Projector.

Diciembre es época de mercadillos navideños, así que vimos el que allí se monta, un poco más grande que el de Weimar. Nos metimos una “currywurst mit pommes” (salchicha alemana con curry y Ketchup y patatas fritas) y una Köstritzer Pils entre pecho y espalda. Y un poco más tarde compartimos un Waffel con Nutella. En definitiva, lo que le gusta comer a esta gente cuando salen de su casa. Weihnachtsmarkt in Jena.

Estuvimos mirando chuminadas por el mercadillo y Silvia y Daniele se volvieron a Weimar. Nana fue a visitar una exposición de pinturas en el museo de la Ciudad y yo preferí dar una vuelta algo más amplia por la ciudad. De lo más destacable que pude ver, una tienda de productos Españoles y de Portugal, donde compré, cual nostálgico, un par de mantecados; un trozo de la antigua muralla con la “Johannistor” y la “Pulverturm” (torre de la pólvora); y un bareto/centro alternativo que me recordó a los que hay en Berlín: llenos de pintadas y carteles, seguramente antiguos centros okupados, en los que ahora además de tomarte un café o una cerveza, se hacen conciertos acústicos, exposiciones o demás eventos culturales alternativos.

Pintadas en las fachadas del patio del centro alternativo.

Pulverturm y JenTower. Edad media y siglo XX.

Al rato recogí a Nana, dimos alguna vueltecita más y nos fuimos a la estación y para casa. Mientras esperábamos el tren entramos en una tienda de modelismo muy chula que hay anexa a la estación. Tenían hasta el más mínimo de los detalles para realizar tus maquetas de trenes. Muy friki, sin duda.

Dos últimas curiosidades históricas relacionadas con Jena y con Carl Zeiss. Jena fue la primera ciudad de toda Alemania donde se construyó, gracias a la expansión de la fábrica Carl Zeiss, un rascacielos parecido a los de la arquitectura americana de la época, el Bau 15, en 1915.


El segundo dato histórico y curioso es que Ernst Abbe, el físico que ayudó en el desarrollo de las lentes de Carl Zeiss, hijo de una familia pobre y teorético de la reforma social, consiguió que los trabajadores de las fábricas Zeiss y Schott trabajaran solo ocho horas al día, disfrutaran de períodos de vacaciones, de seguridad social y de derechos laborales. Algo bastante inusual en 1891. También gracias a la influencia de Abbe se inician muchos proyectos educativos, sociales y culturales de utilidad pública, en algunos casos fomentados por las fábricas.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Street Art IV: más visiones en forma de pegatina

Colocadas en cualquier sitio de la calle. Reivindicando, ensuciando, haciéndonos reír, molestando, insultando, motivando, provocando, mostrando... esperando ser vistas, comentadas, arrancadas, fotografiadas, denunciadas...







Ya me diréis cual os gustó más.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Buchenwald cubierto de nieve

El monte Ettersberg era uno de los sitios predilectos de Goethe. El genio de la literatura universal amaba los paseos por Buchenwald. Contemplaba las maravillas de este bosque y acostumbraba a meditar bajo un roble. Lógicamente eso pasaba mucho antes de que el partido Nazi convirtiera aquel maravilloso sitio en un lugar maldito.

Dos son las cosas que me conducen a hacer excursiones allí. Me reencuentro un poco con la naturaleza y aprendo historia.

El pasado Miércoles, el día 3, volví a ir. Pero lejos de hacer una excursión muy parecida a la anterior, esta vez fui con bicicleta. Además últimamente ha nevado mucho y estaba todo completamente blanco, sin duda muy distinto a como lo pude ver la vez anterior.

Partí como a las 12 del mediodía, el cielo gris amenazando lluvia o nieve, como casi cada día desde hace ya unas cuantas semanas, y el suelo mojado, helado y con restos de la última nevada. Como equipo mi bici encontrada, dos pares de guantes, chaqueta de invierno, gorro, braga de motero, dos pares de calcetines (parezco el muñeco de Michelín) y una mochila con la cámara de fotos, agua, un par de mandarinas y algunas avellanas.

Subí dirección norte, hacia Ettersberg, primero junto a la calzada de coches y luego, cuando se terminó el carril bici, por ella. Por suerte pasados los primeros kilómetros, conforme te vas alejando de la ciudad, ya casi no pasan vehículos. Es todo el rato subida, no demasiado pronunciada, pero sí 5 o 6 km. sin descanso, y, con mi bici sin platos ni piñones, llegué arriba bastante hecho polvo. Pero bueno, entre eso y la adversidad de estar rodeado de nieve y frío (debía hacer unos 4 grados o por ahí) me sentí como cuando uno hace un ascenso por una montaña nevada. Tu cuerpo no solo está ejecutando un duro ejercicio físico, sino que también está luchando contra el frío. Estubo bien.

Pensaba obtener un poco de alivio al girar a la izquierda y seguir hasta el campo de concentración pasando por la “Blutstrasse”, pero aunque la pendiente ya no era tan pronunciada, la bicicleta se negaba a conseguir un ritmo fijo en el que pudiéramos ir avanzando fácilmente. Así que nada, volví a levantarme del sillín y seguí mi particular lucha contra Ettersberg nevado. Un entorno tan maravilloso como duro.



Tenía intención de dejar la carretera e ir, como en la excursión anterior, por el camino de la vieja línea de tren, pero había como unos 40cm. de nieve, así que imposible.

Pronto llegué a la curva donde está el Monumento a Buchenwald. Orientado hacia Weimar y constituido por una gran torre cuadrada de piedra y una escultura que representa un grupo de presos liberados, este monumento nos recuerda lo que allí se vivió para que no vuelva a repetirse jamás.


Siguiendo unos 500 metros hacia adelante por la carretera llegué a la entrada del campo de concentración. Por donde accedían los presos, por El Camino del Carajo, no por donde entra ahora todo el mundo, que es donde aparcan los coches y los autobuses.


Como casi todo lo que hay que contar sobre el campo de concentración de Buchenwald, en dicho camino ocurrió un incidente horroroso. En el tren de presos llegaron chicos judíos de entre 8 y 16 años, pasajeros inesperados. Los guardias se miraron entre sí. Tenían tanto trabajo que deshacerse de ellos con los medios que empleaban habitualmente con los mayores, un balazo en la cabeza, trabajos forzosos, hambruna o experimentos médicos, iba a ser agotador. Decidieron entonces que fueran en fila por la calle que va desde la estación a la entrada del campo, El Camino del Carajo (nombre que, en alemán, asocia violencia, ruido y golpes). Entonces soltaron a los perros. Los más pequeños cayeron primero, desgarrados por los colmillos. Los más grandes corrieron hasta donde pudieron intentando huir de los perros que habían sido entrenados para acometer contra quien les fuera mandado. Quedaron dos chicos con vida, pero recibieron de inmediato tiros de gracia mientras, ya acallada la jauría, otros tiros paralizaban todo aquello que, retorciéndose de dolor, aún se moviera.

Seguí adelante, pasando por al lado de algunas de las pocas casernas y edificios que quedan en pie, y llegué a la puerta del campo de reclusión. En dicha puerta, hecha de hierro forjado, en letras mayúsculas de unos 20 cm. de alto, aún se conserva una inscripción que se lee desde dentro “Jedem das seine”. Expresión equivalente a “a cada uno lo suyo”.



A lado y lado de esta puerta, rodeada por dos casernas y una torre vigía en su parte superior, empieza una valla de púas electrificada que rodeará todo el perímetro de barracas de madera donde dormían los presos. Detrás de la valla un camino de ronda y varias torres de vigilancia. Y más allá casas y edificios de las SS.

Ver la valla, entrar dentro, estar en el lado donde estuvieron esos presos e imaginarse allí encerrado, desposeído de todo, casi o incluso de la propia dignidad, es una sensación horrorosa y desagradable. Casi se puede sentir una opresión en la garganta.



Además el miércoles hacía mucho frío y viento. Todo nevado y mojado. Pensar que alguien tuvo que padecer todas esas adversidades, pesando 35 kg., casi sin ropa, sin apenas comida y teniendo que hacer trabajos forzados… es algo que supera nuestra capacidad de raciocinio.

Dí una vuelta por dentro del campo de reclusión, la bicicleta a un lado y yo tirando de ella. Al poco ví pisadas de alguna clase de zorro, u otro animal salvaje, hendidas en la nieve, eran pequeñas. Provinentes del bosque y que se adentraban en el campo por una parte donde ya no hay valla. Parece que el animal ignoraba que aquí ya no queda nada. Un terreno con algo de pendiente, totalmente vacío. Sólo una reconstrución de una de las barracas de madera resta en pie en uno de los laterales del campo.


En estas barracas de 53m. de largo y 8m. de ancho, dormían entre 180 y 250 reclusos. Había más de 30 edificios así, pero todos fueron demolidos por los bombardeos de los aliados.

Hice alguna foto más y salí de allí. Pasé entre algunas de las casas de los de las SS, de las que, curiosamente, sí que quedan bastantes de pie. Allí, en un banco, descansé un poco, comí algo y me preparé para el regreso a casa en bici.

Buchenwald fue un campo de concentración, pero no de exterminio. En varias ocasiones fueron enviados gran cantidad de presos a Auschwitz o Mauthausen, donde se desharían de ellos. Aquí se obligaba a trabajar a los presos en la cantera y otros tantos eran usados para experimentar con ellos, tanto en "medicina", como en armamentística.

La vuelta a casa, prácticamente todo bajada, se hizo mucho más liviana, apenas sin pedalear. En 20 o 30 minutos recorrí lo que había tardado más de una hora en subir.

Una vez más no visité el museo del memorial, solo los exteriores, quizá algún día vuelva y lo visite. Pero con lo visto, y lo leído a posteriori, creo que tengo suficiente. Un apunte curioso y que hasta a mí mismo me da escalofríos pensar es que en esta segunda visita el lugar me impactó menos. Esta claro, ya lo había visitado hacía poco, pero quedaros con el hecho de que alguien pueda llegarse a acostumbrar con la visión de tal horror. Que en su vida eso llegara a ser cotidiano.

Como he dicho, muchos miembros de las SS vivían aquí, con sus familias en muchos casos. De hecho allí arriba sigue viviendo gente, los herederos de esas familias supongo, o de las de los soviéticos que las ocuparon después. Pero hubo niños que nacieron allí, que crecieron allí… ¿que clase de moral y conducta humana aprendieron? Con cinco años de vivir allí muchos debieron incluso llegar a pensar que eso sería de por vida…

Un mapa del campo de concentración de Buchenwald. Los edificios en rojo son los que aún hoy están de pie. Todos los otros de color gris fueron derruidos. El edificio rojo de arriba a la izquierda, noreste, es el barracón de madera del cual os he puesto una foto.

Posts relacionados:

Primera visita a Buchenwald

+ info:

http://www.memoriales.net/topographie/Alemania/buchen.htm
http://www.buchenwald.de/index_en.html
http://www.scrapbookpages.com/buchenwald/Buildings.html

jueves, 4 de diciembre de 2008

"Andrzejki" y "St Andrews Tea"

Aparte de las fiestas que se montan, una de las mejores cosas que tiene estar rodeado de "erasmus" es la diversidad cultural. Siempre hay algo nuevo que aprender, historias, costumbres y peculiaridades de cada país.

Este pasado fin de semana fue San Andrés. Un santo apóstol bastante celebrado en los países de tradición cristiana, y que nosotros, a pesar de no ser muy devotos de dicha religión, lo celebramos por partida doble, que paradoja, no?

Las representantes de Polonia en el “grupo de erasmus weimariense” prepararon una fiesta el viernes noche en el "keller" de la residencia. En ese país se celebra durante la noche de la víspera de "Andrzejki" una fiesta relacionada con la magia. Tradicionalmente era una reunión de mujeres que, mediante distintos medios de adivinación y juegos, trataban de averiguar lo que les depararía el futuro, sobretodo en terrenos amorosos. A día de hoy la celebración se ha hecho popular y a la fiesta asisten hombres y mujeres, normalmente con algún disfraz relacionado con la magia, beben, bailan y se hacen, de forma anecdótica, algunos juegos de adivinación.

Uno de esos juegos trata de que las mujeres deben verter unas gotas de cera de vela roja derretida en un vaso con agua, haciéndola pasar antes a través de un agujero de llave. Luego se deja enfriar la cera y se saca del vaso, entonces otra mujer interpretará la forma que ha salido y pronosticará el futuro de la que ha vertido la cera.

Otro de los juegos consiste en que todas las mujeres solteras deben quitarse un zapato e ir poniéndolos uno delante de otro, desde la pared opuesta a la puerta hasta que uno de los zapatos toque la puerta. Cuando todas han puesto el zapato, entonces el último zapato pasa a ser el primero y así sucesivamente hasta que solo uno alcanza a tocar la puerta. La propietaria de ese zapato será la próxima en casarse, o eso dice la tradición. Pues bien, allí estuvimos el viernes noche, en la fiesta de "Andrzejki", y aunque no pudimos quedarnos mucho rato, sí disfrutamos de los disfraces y la compañía de los amigos. Además, claro, de ver todo lo que habían montado, Agnieska y Monika, las chicas de Polonia, para la fiesta. Velas, galletas con forma de dedo, algún pastel, recortables en las paredes... realmente se lo curraron. ¡Un ole por ellas! Viele Danke!

La segunda celebración, "St. Andrews Tea", proviene de Escocia. Esta vez fue Keira, la chica que viajó con nosotros a República Checa, que nos invitó a la cena que preparó el domingo en su casa. En dicho país básicamente se hace esta cena en plan familiar y luego, quizá, se sale con los amigos. Lo de "Tea" es solo por la hora, porque realmente lo que se hace es cenar.


¡Y menuda cena! "Mince & tatties". Muy típico de esas tierras. Literalmente "Carne picada y papas". También se toman platos más refinados para este día, pero la versión barata serían estas papas hechas puré, acompañadas con carne picada cocida con algo de zanahoria y cebolla y para acompañar un bollo de pan tipo "dumpling". Los dumpling, ya os conté en el viaje a R.Ch., son panecillos de pan blanco, bastante grasos, que suelen hervirse en vez de hornearse. La versión escocesa "doughballs" (pelotas de masa), no podía ser de otra forma, contiene mucha cantidad de manteca. Hasta Keira lo dice, Escocia es uno de los países que más graso se come y más índice de obesidad hay. De todas formas, estaba todo riquísimo.

De postre otro plato muy típico. Servido en un cuenco, una mezcla de crema de nata con frambuesa roja (deben verse los trocitos de fruta), acompañado de un par de galletas típicas escocesas, “oatckaes”, y un chorrito de la mezcla = miel + whisky escocés. Todo ello decorado con una pizca de copos de avena y cuatro frambuesas enteras. ¡Delicioso! Aunque como yo no tolero muy bien la lactosa solo comí las galletas y probé un poquito. Pero Keira, que se acordó de mi intolerancia, me hizo algo especial, una bebida típica para calentarse en invierno y para curar catarros. Un combinado de: una parte de miel, 3 de whisky escocés y 6 de agua caliente. Todo bien mezclado en un baso largo. Como muy bien dicen en su país, “si no te cura el resfriado por lo menos te hará olvidarlo”. Jajjajjaja!!!



Thank you Keira!

martes, 2 de diciembre de 2008

Tipos de cerveza en Alemania

Quería hacer una breve y modesta explicación de los distintos estilos de birra germana, pero hay tantas variedades que me he visto obligado a ampliarlo un poco, espero que os sea de utilidad.

Lo primero es saber que existen básicamente dos grandes grupos donde clasificar las variedades:

Cervezas tipo Ale: Usan una levadura (Saccharomyces Cervisiae) que fermenta a una temperatura mayor y que empieza a actuar en la parte alta del líquido para más tarde ir bajando hacia el fondo. Suelen ser más frutadas, completas y complejas que las Lager.

Cervezas tipo Lager: Utilizan la levadura (Saccharomyces Calsbergensis o Uvraum) que fermentan a temperaturas menores y en la parte baja del tanque. Suelen ser sabores menos complejos, donde el lúpulo y la malta están presentes de forma más “limpia”. El término Lager viene del vocablo Aleman “lagern” que significa almacenar, dado que estas cervezas requieren un tiempo de maduración mayor.

A pesar de esta diferenciación clásica, hay muchas cervezas que adoptan procedimientos de uno u otro proceso según les convenga. Así encontramos que la mayoría de “Ale” que se hacen hoy en día se someten, después de la primera fermentación, procesos de “Lager” para las posteriores.

Lagers alemanas:

Pilsen, Pilsner o Pils:

Es el estilo más utilizado para fabricar birra en todo el mundo. Fue en la ciudad de Pilsen (República Checa), antiguamente parte del reino Austrohúngaro, donde se elaboró por primera vez un tipo de cerveza dorada y transparente, utilizando el método de fermentación baja, en contraste con todas las demás cervezas oscuras y/o turbias conocidas hasta la fecha. Las auténticas pilsen son de color pálido. Entre 4’5 y 5’5%. Son secas, con buen aroma a malta y lúpulo.

Export o Dortmunder:

Originaria de dicha ciudad (al noroeste de Alemania), debido a su gran aceptación, empezó a exportarse fuera de su lugar de origen, de ahí su otro nombre. Dortmunder es, por tanto, una denominación de origen, y las demás cervezas de similares características, se las denomina simplemente Export. Son de color pálido, semi-secas, con más cuerpo que las Pilsen y algo menos amargas.

Helles, München Hell o Blondes:

Típica de Bavaria (sur de Alemania). Es una Lager de color pálido (“Hell” = claro, pálido), con poco alcohol, 4’5 – 5%, intentando ser una cerveza para ser tomada con frecuencia. Más suave y con menos presencia de lúpulo que una Pilsen.

Dunkel o München Dunkel:

Tradicional de la ciudad de Munich, es la versión oscura de las Lager alemanas (“Dunkel” = oscuro). Este tipo de cerveza se consigue tostando más o menos la malta. Por la misma razón tiene más carácter de malta. Su graduación alcoholica suele ser mayor que la de las pálidas, de 5 a 5’5% y existían desde mucho antes que éstas.

Märzen - Oktoberfestbier o Estilo Viena:

Este estilo surge en la fábrica de cerveza de Anton Dreher, en 1841 en Viena, cuando introdujo el método de fermentación baja en la elaboración de su producto, aunque posteriormente se desarrollaría en Munich. Allí se usó para la Oktoberfest, en primer lugar, por su carácter festivo y, en segundo lugar, (gracias a los métodos de refrigeración artificial) por sus tres meses de maduración, . Es por ello que se usa el nombre Märzen – Oktoberfest (“Märzen” = de Marzo), mes en el que se produce dicha cerveza, para luego ser consumida en Octubre, en la fiesta de la cerveza de Munich. Se distinguen del resto de cervezas por su característico color bronce o cobrizo, caracterizándose por el dulzor de malta, y una graduación un poco mayor que la media, pero no tanto como las Bock, normalmente de 5 a 6% de alcohol. Fuera de alemania se conocen como cervezas estilo Viena o simplemente “amber” (por su color).

(Jajaja! Me acabo de acordar de la “Ambar”, de Aragón, pero creedme que no tiene nada que ver con este estilo).

Bock, Bockbier o Starkbier:

Dentro de las Lager, el término Bock o Stark (“fuerte”, “intenso”) se emplea para designar a cervezas de gradaciones más altas, 4’5% - 6’5%, y con más cuerpo. Pueden tener un color dorado hasta café oscuro y su sabor es algo más intenso, más a malta. Las empresas productoras suelen sacar siempre una Bock dentro de su repertorio. Si se trata de empresas de pueblo, hacen coincidir la partida de Bock con la fiesta popular (normalmente en Octubre, que es cuando se recoge la cosecha de cebada de un año y se abre el barril del año anterior), de esta forma la gente la puede consumir casi al mismo precio que la normal y hace más fiesta, jajaja!

Doppelbock:


Las doppelbock designa a las cervezas todavía más fuertes que las bock, normalmente con más de 6’5% de alcohol. Dependiendo del productor, suelen llamarse con un nombre que termina con el sufijo “ator”, siguiendo a la primera que se hizo en este estilo, la Salvator, de Paulaner. La historia del nacimiento de dicha cerveza es bastante peculiar. Dicen que los monjes que, preocupados por la alimentación del pueblo en cuaresma, época en que los cristianos se privan del consumo de algunos alimentos, como la carne y el vino, idearon una cerveza con más cuerpo, y de alta graduación alcohólica. En principio, para alimentar mejor al pueblo, para... "salvarlo" del hambre.

Eisbock:

Otra variante es la Eisbock, ("Eis" = hielo). Se trata de una dopplebock extra fuerte en graduación, pudiendo tener más de 10% de alcohol. Para conseguir esa concentración someten a la cerveza a congelación y luego quitan el hielo que se forma, que en su mayor parte es agua, ya que el alcohol tarda mucho más en congelarse. Se cree que este estilo surgió accidentalmente.

Cuenta la leyenda que en 1890 en la destilería Reichelbräu, en la ciudad de Kulmbach, un viejo maestro cervecero, al terminar su partida de Bock, ordenó a un mozo de la destilería que guardase los barriles en el sótano. Pero éste, cansado del largo día de trabajo, se fue a su casa sin cumplir la orden. La noche fue extremadamente fría y a la mañana siguiente, cuando volvieron los trabajadores, los barriles estaban reventados y la cerveza congelada. Aún así, en el centro de las grandes piezas de hielo, había alguna clase de desagradable líquido marrón que no había llegado a congelarse. El maestro cervecero, muy enfadado con el mozo por su negligencia le hizo romper el hielo y beberse ese extraño brebaje como castigo. El muchacho, asustado, probó aquello y se sorprendió muy gratamente, pues era delicioso. Al congelarse el líquido, el agua se congeló primero, desplazando la malta y el alcohol hacia el corazón del barril (y del bloque de hielo). Aquel mozo resultó la primera persona del mundo en degustar la Eisbock. Lo dio a probar a sus compañeros y a su maestro. Desde entonces en la Reichelbräu siguie haciendo cada año una partida de Eisbock.

Maibock, Frülingsstarkier o Helles Bock:

Literalmente “la Bock de Mayo”, “cerveza fuerte de primavera” o “Bock rubia”. Otro caso de cerveza de temporada. Normalmente las Bock y Starkbier salen en Octubre o Noviembre, incluso hay una palabra para eso “Starkbierzeit” (el tiempo de las cervezas fuertes). Pero esta cerveza sale el mes de Mayo, una manera de suplir esa carencia de Bocks justo cuando empieza el buen tiempo y empiezan a abrirse los “Biergartens”. Es la más flojita dentro de las Stark, y además se mantiene más “Helles”, más rubia, que las otras Bock.

Schwarzbier o Schwarz Pils:

“Schwarz” = negro. Aunque existen cervezas de varios tipos, como por ejemplo alguna Dunkel, que tienen color negro, sólo se aplica el termino de Schwarzbier a las que son elaboradas con el estilo tradicional del pueblo de “Bad Köstriz”, en Turingia. Se sabe que ya se elaboraba hace más de cuatrocientos años. En aquel entonces la hacían con alta fermentación (Ale), pero a día de hoy, con alguna posible excepción, se hace con procesos de baja fermentación, por lo que entra en el grupo de las Lager. Es una cerveza opaca, completamente negra y con un aroma a chocolate o café. Pero contrariamente a lo que uno se pueda imaginar, no es nada densa, no se parece en nada a una Guiness o cervezas tostadas del estilo. Es refrescante y entra limpia como una Pils. Por ello se ha ganado el nombre en algunos lugares de “Schwars Pils”. Suele tener alrededor de un 5 % de alcohol.

Kellerbier, Zoiglbier o Zwickelbier:

Se trata de una Lager sin filtrar, con mucho sabor y lúpulo muy aromático. En muchas ocasiones suele presentar un color ámbar anaranjado, pudiéndose confundir con la Märzen-Octoberfest, pero el sabor es bien diferente. La Kellerbier auténtica es una cerveza muy cuidada, normalmente producida por abadias y en barriles de madera, bajo las premisas de la "Reinheitsgebot" (ley de pureza alemana). Durante parte de sus procesos fermentativos, los barriles están “ungespunded” (= destapados), por lo que presenta muy poca efervescencia . Al ser una cerveza delicada su distribución es escasa y mayormente local.

Rauchbier:

En la elaboración de esta cerveza, típica de Bamberg, la malta de cebada se seca con el calor que desprende la madera de haya quemada. Este curioso proceso confiere al brebaje resultante un refinado aroma a ahumado. De color oscuro o negro y un 5% de alcohol.

Steinbier:

Podría traducirse como “cerveza a la piedra” y es típico de Baviera. Se elabora echando el mosto sobre piedras calentadas al “rojo vivo” a 1.200ºC, caramelizando de esa forma la malta. La chela resultante tiene un característico sabor a ahumado. Es una variedad muy poco común y nada fácil de encontrar, sobretodo debido a la dificultad y coste de su elaboración. Ejemplos: Rauchenfelser Steinbier. (foto->)





Ale alemanas:

Altbier, Alt o Düsseldorfer Alt:

Significa literalmente “cerveza vieja” haciendo referencia al viejo estilo de elaboración de la cerveza, con levadura de alta fermentación y malta oscura. Hasta hace poco llamada también Düssel (de Düsseldorf). Para elaborarla a veces se usa una pequeña parte de trigo malteado. Se caracterizan por su color ámbar oscuro o bronce, entre 4’5 y 5% de alcohol y un acabado muy limpio.

Kölsch:

Denominación de origen de la cerveza elaborada en Colonia. Después de que se extendiera por toda Alemania la elaboración de cerveza por fermentación baja (Lager), en esta ciudad siguieron utilizando el viejo estilo de fermentación alta. Aunque a diferencia de las típicas Ale, en Colonia utilizaron maltas más pálidas y algunos procesos para conseguir una cerveza transparente, cristalina, de aspecto similar a una Pilsner. Por su fermentación en caliente son muy frutadas, de color pálido, delicadas y suaves. Con alrededor de 5% de alcohol y en algunos casos puede contener un poco de trigo malteado en su elaboración.

Weizenbier, Hefeweizen o Weissbier (cerveza de trigo o cerveza blanca):

Su principal característica es que ha sido elaborada no solo con cebada, sino también con trigo, que puede o no maltearse según la tradición de la zona. La presencia del trigo confiere más cuerpo a la cerveza, un color más blanquecino (por el aspecto turbio y como de neblina) y un sabor más denso, ligeramente frutado o incluso a pan (sobretodo cuando no está malteado). Tradicionalmente era una cerveza de verano, y de hecho en esa época del año es cuando hay más variedad en el mercado, pero en la actualidad las hay todo el año. Su carácter es ácido, refrescante y espumoso. Dentro de este tipo de cervezas entrarían las:
Kristallweizen: Versión filtrada de la Weizenbier, de esta forma su color es más claro (más dorado) y más “cristal”. Ejemplos: Schneider Weisse.
Dunkelweizen: En los procesos de elaboración de esta cerveza de trigo se ha caramelizado o tostado la malta, confiriéndole así aromas y sabores únicos; además de un color oscuro. Ejemplos: Erdinger Weizbier Dunkel, Aventius Weizenstarkbier (foto->)
Weizenbock o Weizenstark: Sería la versión fuerte de una Weizenbier, más concentrada y con más graduación.
Berliner Weisse: Esta cerveza de trigo especialmente efervescente y frutada se ha popularizado mucho en los veranos berlineses. Incluso le han hecho una denominación de origen. Contiene poco alcohol, entre 2’5 y 3 %. Por lo que se suele tomar acompañada de un “schuss” (chupito), normalmente de manzana (con lo que la mezcla de birra+chupito (sí, se vuelca dentro) pasa a llamarse “Ein Grünes”) o de fresa o frambuesa (entonces se llamará “Ein Rotes”). Traducido sería algo así como “Una verde” y “Una roja” respectivamente, y así se suelen pedir en los bares.

Hay muchas otras nomenclaturas y palabras usadas en la jerga alemana para designar diferencias entre las distintas birras, y si no las hay, cada “Brauhause” (casa cervecera) se inventa las suyas. A modo de apunte final decir que las etiquetas en las que reza “Premium”, "Spezial" o "Meisterklasse" suelen designar partidas especialmente buenas de cerveza.



Otros estilos curiosos:

Dinkelbier: Cerveza elaborada con espelta (como hace miles de años) además de cebada. Es una cerveza que ha salido recientemente al mercado, con la “moda” de los productos bio y tal.

Weihnachtsbier, Schneebier, etc: Muchas casas de cerveza sacan una versión navideña, ya sea de Weizenbier, de Pils, o de su estilo normal de cerveza. Es una forma más de hacer una cerveza de temporada, varía poco o nada de sus otras partidas de cerveza.


No me déis las gracias, invitadme a una birra! (Bueno y dejad un comentário ya que estáis) ;)


Posts relacionados:
Historia de la cerveza

+ info:
http://es.wikipedia.org/wiki/Cerveza_de_Alemania
http://www.geocities.com/eureka/gold/8274/tipos.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Cerveza
http://www.buenacerveza.cl/
http://www.bolsonweb.com/cerveza_bolson_patagonia_argentina_produccion.htm
http://hiposurinatum.blogspot.com/
http://www.germanbeerinstitute.com/styles.html <-esta es la más completa, en inglés.