miércoles, 29 de octubre de 2008

Costumbres alemanas I: El supermercado

En el mundo capitalista y globalizado en el que vivimos, las viejas tiendas de comida y bebidas han sucumbido ante a las grandes cadenas de supermercados que ahora aparecen en la ciudad y sus alrededores. La mayoría son multinacionales y los productos que en ellos se vende se distribuyen por todo el mundo. De esta forma tenemos, por un lado el abaratamiento del producto y por otro la disminución de diversidad de marcas y por lo tanto de identidad.

¿Que quiero decir con toda esta palabrería? Bueno, que básicamente un super de España y otro de Alemania no tienen grandes diferencias: llegas, compras lo que necesitas y lo que no, pagas y te vas. De todas formas os voy a mostrar algunas de las curiosidades que albergan estos establecimientos.

Alaaa!! Cuanto caféee!!!

Lo primero de lo que uno se da cuenta es que en todos los supermercados, y en la mayoría de las tiendas, si quieres bolsa de plástico, debes pagarla (10-20cént. según tienda y bolsa). Esto también pasa en los “LIDL” (empresa alemana) que hay en España. ¿Que se pretende con esta medida? Pues evitar el despilfarro de bolsas de plástico al que estamos acostumbrados por ejemplo en nuestro país. Hay casas donde las bolsas son rehusadas para la basura por ejemplo, y eso está bien, pero hay gente que las tira indiscriminadamente pensando que los recursos de la tierra son infinitos o algo así. Bueno, como andaba diciendo, por estos lares la gente acostumbra a ir a comprar con bolsas de tela o de plástico grueso que luego guardan en sus casas y las usan una y otra vez. Me parece mucho más respetable.


Esta concienciación medioambiental y del el reúso de envases (extendido también por el norte de Europa) la podemos ver en otra curiosidad que nos aguarda en cada supermercado: las máquinas de “Pfand”. Cada lata o botella, ya sea de plástico o de cristal, nos indica si es “pfandflasche” o no. Si lo es, significa que cuando vayamos de nuevo al super (o también en algunas tiendas) las debemos introducir en la máquina de “Pfand”. Ésta, después de leer los códigos de barras, te retorna el dinero de cada botella en forma de papelito que luego en caja puedes canjear por dinero o para que te lo resten de la compra. Normalmente son 15 céntimos las botellas de cristal y 25 las de plástico (dependiendo de tamaño y marca). Parece poco dinero, pero a la larga se ahorra. En Berlín hay mucha gente que recoge botellas por la calle y de eso “viven”. Además en Alemania la gente acostumbra a beber cualquier cosa menos agua en las comidas y eso supone un consumo enorme de envases. ¡Imaginad si todo eso fuera a la basura! Una cosa de verdad interesante del “Pfand”, es que sí montas una fiesta en tu casa, seguramente todo el mundo deje allí sus botellas y latas, y al día siguiente, después de limpiar toda la mierda de la casa, por lo menos tendrás la recompensa al canjear todos esos envases por dinero. Menos da una piedra.


La gente está bastante concienciada con el respeto por el medio ambiente y también por los demás, es por ello que en los últimos años los productos biológicos, de comercio justo, o incluso macrobióticos se han puesto “de moda”. Tanto es así, que aparte de las tiendas dedicadas a este tipo de productos, casi cada cadena de supermercados ha sacado su propia línea de productos bio. Nosotros en casa consumimos algunos de estos y la verdad es que estamos contentos con el resultado. Esta claro que es la gamma más baja dentro de los productos bio, pero aún así es mucho mejor que otros productos refinados y tal.

Otra cosa que algunos supermercados hacen, es promocionar los productos de la región. Pequeñas marcas y fábricas ponen sus productos a un precio asequible y el supermercado les da un trato especial. Los coloca en lugares vistosos y los señaliza bien como “Produkt aus unser Region”. Esta iniciativa permite ahorrar en intermediarios y ofrece a la gente productos a buen precio, además se potencia la industria local y las pequeñas marcas tienen opciones de sobrevivir entre las grandes. Nosotros consumimos algunos y hay que decir que están muy buenos.

Podría detenerme a enumerar productos que aquí se consumen y allí no y viceversa, y por lo tanto hay y no hay en un super, (como los garbanzos, que son muy difíciles de encontrar) pero para eso ya está la sección de productos autóctonos.

En fin, espero que os haya gustado mi repaso al supermercado alemán. Y no olvidéis la principal diferencia si compráis en alguno: ¡No os enterareis de nada de lo que os diga la cajera! ¡Porque ni ella sabe inglés, ni tú su alemán!

4 comentarios:

lamami dijo...

Que suerte que haya tanta conciencia ecológica!.....Bravo por los alemanes!
Un petonet.

Jose Maria dijo...

Compra cuchillas de afeitar y date un repaso majete jeje.

La verdad es que está muy bien el tema éste que has tocado. Personalmente, aquí en casa, se reutilizan las bolsas de plástico como improvisada "bolsa de basura" y se recicla. Faltan alicientes por parte de Gobiernos (o quien carajo sea que haga esto), para que la gente recicle y se conciencie. La idea de las máquinas Pfand es genial...imagina, compras birra de vidrio y el siguiente pack sabes que será un x % más barato. En fin, dejo de enrollarme, que sino esto parece otro sub-blog :P

Un fuerte abrazo manito!!

Neri dijo...

Ya podría llegar aquí esa conciencia ecologica, aquí si lo intentas ser te tildan de "idealista, esto no sirve para nada, palabreria, demasiado trabajo" y sólo te hacen caso si es en tu casa y puedes gritarles si lo tiran en el contenedor incorrecto xD

La verdad esque esto me encanta. Yo soy fiel recicladora y rehutilizadora, y en mi trabajo las dos chicas (por suerte una es la jefa xD) lo somos.

En fin, que lo que quería decir es k las medidas de allá molan mucho xD Como me enrrollo, dios xD

Sergio Rodríguez dijo...

Que bien que existan personas que se p`rocupen por el medio ambiente, deberíamos seguir ese ejemplo en todo el mundo, me gustó lo del Pfand