jueves, 30 de octubre de 2008

Octubre termina con Nieve

En algún momento de la madrugada, mientras dormíamos, este inusual acontecimiento climático (sobretodo en Octubre) se ha presentado en el cielo weimarés. No sé a que hora habrá empezado el espectáculo, pero seguro que ha dejando atónito a todo aquel que al despertarse mira hacia algún otro lugar que sus propios pies.

He salido a la calle y ha sido divertido, por lo menos al principio, luego empieza a calarte el frío en pies y manos hasta que no te los sientes. Jejejje!

A las 2 del mediodía todo ha cesado y como los termómetros todavía no marcan temperaturas negativas, la cosa no ha cuajado. Ciertamente no eran grandes copos e incluso algunos eran poco más que aguanieve, así que era previsible que no quedara ni rastro de ella en cuanto acabara de caer.

Esta semana está siendo bastante tranquilita. Se acaba el mes, Kana pronto sigue su camino, y yo siempre me busco cosas para hacer.

El sábado pasado le llego a Nana una caja con ropa y comida. Nos hizo mucha ilusión, sobretodo cuando esa tarde pudimos comer ¡tostadas con tomate, aceite de oliva y jamón! Casi se nos cae la lagrimilla. ¡Que bien se come en España joder! Jajjaa! También había queso, paté, chorizo, Cola Cao, atún y alguna cosilla más. ¡Gracias Carmen!

El martes fue día de colada, eso representa coger la bici e ir hasta la lavandería, pagar, etc. Por lo menos pude aprovechar mientras se lavaba la ropa para ir a abrirme una cuenta en el Deutsche Bank. Aunque no tengo ni un duro para meter allí, por lo menos si necesito hacer alguna gestión o consigo un trabajo, pues una cosa menos a hacer. Convencí a la chica de que me hiciera una cuenta joven (no te cobran comisión) si no me costaba como 5 € al mes. Anda que no son listos los putos bancos. Y lo bueno es que si llevas a otra persona te hacen un regalo. Hicimos como si Nana me llevase a mí y ahora tenemos que elegir un obsequio (no son gran cosa pero algo es algo).

Ayer miércoles fui a comprar alga Nori, salsa de soja Kikoman y alguna cosilla más para cocinar por la noche. A eso de las 8 hicimos una cena de despedida a Kana. Yo hice makisushi y pollo teriyaki y Nana, además de ayudarme preparó también unas bolitas de salmón y arroz. Todo tremendísimo. Lisa, nuestra compi de piso, se encargó del postre. En cada cuenco puso dos bolas de helado de vainilla y le vertió por encima una mezcla de frutos rojos calientes. Nos contó que era muy típico de Alemania (si quereís saber más pinchad aquí). Lo pasamos bien, como una cena en familia, y lo más importante es que Kana estuvo muy contenta.

Últimamente también estoy dedicando tiempo a ordenar el blog, sobretodo los post del principio y a darle mejor aspecto. Y mis apuntes de cocina japonesa, que siempre decía que los iba a pasar a limpio, están quedando muy bien en la libreta que me regaló Kana.

Mañana igual hacemos una fiesta de Halloween con los erasmus, a ver que pasa, ya informaré.

2 comentarios:

lamami dijo...

Qui te mare menja coca! En éste caso jamón! (Bravo por la mami de Nana....)
Ummmmm! El sushi que rico!

Anónimo dijo...

Algún día me tendré que dejar caer por ahí para comer como...(espera que voy a traducir el refrán o frase al viking catalan)...como Odín manda jajaja.

Manito, ya tengo el cuerno. Estoy como niño con zapatos nuevos. No paro de mirarlo...es una cosa más tachada de mi lista jejeje.

Un fuerte abrazo! A ver si te pillo conectado, ahora piro pa clase cagando ostias! >_____<